A lo largo de la historia de los videojuegos siempre encontraremos títulos que destacan sobre los demás por su aspecto visual, por su elaborada trama, por su libertad de acción o, como es el caso, por su extrema dificultad. Algo que, si bien es bastante escaso en la actualidad, podíamos encontrar con relativa frecuencia en tiempos pasados, por ejemplo en los clásicos ordenadores de 8 bits. Y un claro ejemplo de esto es este «Cauldron II» porque, ojo, no estamos hablando de un juego difícil, ni muy difícil. No, hablamos de un juego imposible…



Desde hace muchos años están de moda los llamados juegos «sandbox» o de mundo abierto, en los que sin restricciones podemos viajar a cualquier parte del mapa y explorar, hacer misiones o dedicarnos a pasar el rato haciendo cosas secundarias. El juego que lanzó mundialmente a la fama a este género fue el GTA (Grand Theft Auto) III, pero no fue obviamente ni mucho menos el primero. Hubo otros, y mucho antes de lo que podemos pensar…