Virtua Fighter representa la mayor evolución técnica de la historia de los videojuegos de lucha. Cuando todavía las imágenes de los clásicos de Capcom y SNK inundaban las pantallas de los salones y las mentes de los jugadores, Sega dio un paso de gigante al adaptar la tecnología vista en su gran Virtua Racing a la lucha 1 vs 1 con un impresionante resultado como veremos a continuación, que sentó las bases de todos los juegos actuales.


Es evidente que los juegos actuales, por su tamaño y duración, no permiten acabarlo de un tirón (a ver quién es el guapo que se hace, por ejemplo, el Skyrim o cualquier Final Fantasy sin parar, jejejeje…), pero en su momento, concretamente en el año 1987, hubo un título que nos proponía precisamente eso. Aunque si bien es cierto que su desarrollo con múltiples plataformas puede llevar a engaño, la búsqueda de objetos, las misiones que recibimos a lo largo de la aventura, los diferentes lugares y la posibilidad de equipar a nuestro personaje con mejoras evidencian el género al que pertenece. Sí, estamos hablando de un RPG en toda regla, creado para ser jugado en recreativas, lo que implicaba aprenderse de memoria todo su contenido si se quería terminar con éxito.