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Nube, ese futuro de la transmisión y almacenamiento de contenidos que cada vez está más cerca de ser el pan nuestro de cada día. De hecho, con plataformas como Dropbox ya lo es pero para lo que son los videojuegos todavía está algo lejos de ser un estándar, aunque proyectos como OnLive o GaiKai lo hayan intentado con no demasiada fortuna. En este país estamos aún lejos de tener los medios adecuados para una conexión fluida, rápida y económica que ponga al alcance de todos dicha posibilidad.
Opinión
Cambiando juegos
Todos los aficionados a los videojuegos que hemos vivido los también maravillosos años 90 recordamos con nostalgia las tiendas de la por entonces cadena conocida como Centro Mail (que tiempo después se convertiría en GAME). Durante mucho tiempo fueron para muchos de nosotros un referente a la hora de comprar nuestros juegos. Pero también son recordadas por permitirnos algo que ya, por desgracia, no existe: el cambio.
Las consolas: de juegos a multimedia
Soy consolero. Lo proclamo abiertamente. Mentiría si dijera que no disfruté mi época con el Amstrad CPC 464 Plus y, años más tarde, con el PC (aunque esto último no durara mucho en términos lúdicos). Sin embargo para mí, esto que quede claro, las consolas de videojuegos son el mejor sitio para disfrutar de mi afición.
La percepción de las cosas
La imagen que encabeza este artículo es uno de los muchos ejemplos que existen sobre nuestra percepción del mundo que nos rodea. No obstante, no vamos a hablar de óptica ni de cómo interpreta el cerebro del ser humano las imágenes. Centrémonos en el mundo del videojuego y vayamos más allá de lo puramente visual. Vayamos a las sensaciones y hagámonos las siguientes preguntas…
Requiem por una versión menor
Hoy, en un día como otro cualquiera, viendo el muro de noticias de Facebook, me encuentro con algo no sorprendente, ni inesperado, pero sí descorazonador para todos los que hemos vivido una época lejana ya en el tiempo. El titular reza: Techland cancela las versiones de 360 y PlayStation 3 de Dying Light «Sencillamente, no eran capaces de mover el juego».